El lavado con detergente de ropa o con jabones amarillos, o la aplicación de queroseno, solamente servirán para empeorar mucho más las cosas.
Se deben cambiar todas las prendas de vestir y de cama. Puede ser necesario tratar a la familia entera o a la pareja sexual de individuos infectados, aun cuando no haya síntomas presentes.
El picor (prurito) puede persistir después de que el tratamiento comienza, pero desaparecerá si el tratamiento continúa exactamente como su médico prescribe. El picor puede ser minimizado por paños frescos y lociones de Calamina o de Acetaminofenilo.
Después del tratamiento se recomienda lavar la ropa de cama, toallas y ropa interior, pero no es necesario limpiar el resto de la ropa, los muebles, la alfombra o los juguetes. Los insectos sólo sobreviven tres o cuatro días fuera de la piel humana. Las ropas que hayan permanecido en contacto con los parasitados desde 4 días antes del tratamiento se lavarán y secarán a temperaturas altas.